Si por tocahuevos te refieres al artículo que incluí de Reverte, admito el calificativo. Pero por lo que veo cualquier crítica, venga de donde venga a la enseñanza, provoca posturas en los docentes bastante defensivas.
¿No crees de todas maneras que se podría plantear la reforma del funcionariado de una santa vez? Y ya de paso en la enseñanza se podría plantear la evaluación del profesorado.
Pregúntale a tu sobrina Andrea lo que está ocurriendo este 2º curso de bachillerato con la de Física, una profesora incapaz de dar clases de esa asignatura (esto reconocido delante de mis narices por el jefe de estudios) y que el departamento no se puede quitar de encima, por cuestiones burocráticas. A mí, querido amigo Chema, si hago mal una traducción la empresa no me contrata más. A esa señora por el hecho de aprobar una oposición se le acabaron sus problemas de por vida.
¿No crees que eso también tendrían que plantearlo los sindicatos?
Por cierto, en este caso, los estudiantes han solicitado una hora extra para no quedarse con el culo al aire en selectividad. ¿Y sabes la respuesta de la Dirección? Después de reconocer el problema que había, han puesto esa hora extra por la tarde y la da "la misma profesora". El departamento ha tachado a los alumnos de revolucionarios por redactar una carta que han firmado todos menos 3, en la que solicitaban pusieran solución al problema de esa profesora, la cual tarda un mes para corregir los examenes y falta de cada 3 días 1 a clase, porque tiene otros asuntos que atender. Pero claro, es funcionaria...