jueves, 26 de marzo de 2009

ENTRE COL Y COL...

Aunque llego tarde no tengo por más que ante esa fermosura de lombarda que intentar buscarla un novio, eso sí emigrante rumano, también conocido como "romanescu", y luego pues a festejar a los romambardos o lombardescus que salgan...

 y quizá agreguen una más a las 400, sí 400 variedades
 de col existentes en la actualidad...y resulta que no se sabe my bien por qué las coles fueron desterradas al terreno rústico, a pesar de que en la antigüedad fueron muy, pero que muy reconocidas.Al caso.
Así por ejemplo Diógenes, ese estoico que no tenía un pelo de tonto aunque viviese en un tonel y practicase una higiene dudosa, sólo se alimentaba de col y agua clara que cogía con sus manos.
Y en el fragor de la discusión entre hedonismo y estoicismo apareció, cómo no, la col en el debate: Arístipo de Cirene, buscador del placer sutil y refinado se burlab
a del inquilino del tonel diciéndole  -  "la col es un alimento melancólico, que al limitar las sensaciones, acorta la vida. Diógenes es un loco, pero no hay duda que nunca será un viejo loco".
A lo que Diógenes dixit: "Si supieras comer coles, no harías tanto la corte a los poderosos"
...El viejo loco murió a los 80 años y el maestro del arte de la adulación no sobrepasó los 40.
Me pregunto pues, ¿es la col la panacea? ¿El secreto de una larga vida?
Parece que así lo sostenía Catón , otro filósofo que fue octogenario, sobre todo si se come cruda aliñada con vinagre (Véase De Agricultura)
Fíjate por ejemplo la preciosidad del puesto verduril en el Campo di Fiori romano y cómo emergen esos extraños seres (extraterrestres?
)romanescus junto al culo de la romana verdulera aborigen...

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